Primer largometraje de Laika, el estudio que se convertiría en referencia mundial del stop-motion: «Coraline» (2009) de Henry Selick, adaptación de la novela de Neil Gaiman, es de las películas de animación más genuinamente inquietantes dirigidas a público familiar.
Coraline Jones (voz de Dakota Fanning) descubre una puerta secreta a un universo con unos padres "Otros" idílicos que, por supuesto, ocultan algo. Cada escena se construyó fotograma a fotograma con muñecos y decorados físicos reales, una textura que la animación digital no replica. Recaudó más de 125 millones de dólares y fue nominada al Óscar a Mejor Película de Animación.
Recomendada para quien busque terror infantil bien hecho, sin edulcorar sus propios riesgos.