La tercera entrega de Bond no consolidó una fórmula: la inventó. «James Bond contra Goldfinger» (1964), en esta edición 4K UHD, estableció prácticamente punto por punto la plantilla que seguiría la saga durante seis décadas.
Sean Connery se enfrenta a Auric Goldfinger y su «Operación Grand Slam» para contaminar las reservas de Fort Knox. Fue la primera con secuencia de acción antes de los créditos, la primera con canción de apertura icónica, e introdujo el Aston Martin DB5 con ametralladoras y asientos eyectables — el gadget que definiría visualmente al personaje. Oscar a Mejores Efectos de Sonido.
Recomendada para entender, sesenta años después, por qué la fórmula Bond sigue teniendo una vigencia que pocas sagas de acción igualan.